Entrevista con la Mtra. Marilenca Bailey, la Dra. Petra Queitsch y la Mtra. Aurora del Villar. Por Andrea Negrete y Salma Akele.

En la búsqueda de un bienestar integral, la Psicoterapia Humanista Corporal ha ganado un lugar destacado, especialmente en el contexto post-pandemia. Esta disciplina combina técnicas de trabajo corporal con enfoques humanistas, permitiendo a las personas reconectar con sus emociones a través del cuerpo. En esta entrevista, tres especialistas nos ofrecen sus perspectivas y herramientas para abordar el estrés y el vacío interior de una manera integral.

Mtra. Marilenca Bailey

La Psicoterapia Humanista Corporal se basa en el respeto y la libertad del ser humano, integrando mente y cuerpo para alcanzar un equilibrio emocional. «La conciencia corporal es fundamental para acceder y liberar traumas profundos, permitiendo una sanación integral», explica Bailey. El cuerpo almacena memorias emocionales que no siempre son accesibles a través de la terapia verbal; al explorar corporalmente, los pacientes pueden conectar con experiencias pasadas y emociones olvidadas.

Bailey señala que la pandemia destacó la necesidad de enfoques que aborden no solo los síntomas, sino las causas subyacentes del malestar. Uno de los aspectos más poderosos de esta terapia es su capacidad para integrar múltiples dimensiones del ser humano: «Cuando trabajamos con el cuerpo, también estamos trabajando con la mente y el espíritu». Comparte el caso de una ejecutiva con insomnio y ataques de pánico que, a través del trabajo corporal, pudo identificar y liberar tensiones acumuladas.

Dra. Petra Queitsch Reinert

La Dra. Queitsch destaca un enfoque holístico que considera al ser humano en su totalidad —física, emocional y espiritual—. Entre las técnicas empleadas están la respiración consciente, el movimiento corporal y la meditación: «La respiración profunda ayuda a liberar tensiones y a conectar con el momento presente; el trabajo corporal facilita la liberación de bloqueos emocionales; la meditación guiada calma la mente».

Sugiere herramientas para el día a día, como técnicas de respiración profunda en momentos de estrés, y prácticas como el yoga o el tai chi para mantener la conexión entre mente y cuerpo. Relata el caso de una empresaria con migrañas crónicas relacionadas con tensiones en cuello y hombros que, con ejercicios de liberación y respiración, redujo significativamente su frecuencia e intensidad. Subraya la importancia de recuperar la confianza en el cuerpo, en la vida y en uno mismo tras la crisis sanitaria.

Mtra. Aurora del Villar

La Mtra. Del Villar enfatiza que técnicas como la respiración profunda y la atención plena ayudan a los pacientes a calmarse y centrarse. «Crear un espacio seguro donde los individuos puedan explorar y liberar sus emociones sin juicio es esencial en momentos de crisis». La respiración es una de las herramientas más poderosas: distintos patrones influyen en el estado emocional, calmando el sistema nervioso o liberando tensiones.

La pandemia forzó a los terapeutas a adaptarse a las sesiones virtuales; Del Villar encontró que las técnicas de respiración y visualización pueden ser muy efectivas incluso a distancia. Utiliza el tapping o EFT para ayudar a liberar emociones atrapadas, y comparte el caso de una mujer con ansiedad severa y ataques de pánico que, combinando respiración profunda, EFT y movimiento, recuperó una sensación de control sobre su vida. Para ella, la escucha activa y la empatía son la base de la relación terapéutica.

Conclusión

La entrevista resalta la relevancia de la Psicoterapia Corporal en el mundo post-pandemia. Su enfoque integrador y su capacidad para abordar el bienestar emocional de manera holística la convierten en una herramienta indispensable. Al integrar mente y cuerpo, esta corriente no solo ayuda a sanar traumas del pasado, sino que fortalece a los individuos para enfrentar el futuro con mayor resiliencia y equilibrio: un camino hacia la recuperación y el crecimiento personal en tiempos de incertidumbre.